El grande coloso de redes sociales, Facebook, genera sentimientos encontrados entre los usuarios y NO Usuarios.
La pregunta que viene espontánea cuando te encontras casualmente con alguien con quien has compartido algún laburo, curso, etc etc. es : Tenés Facebook?
Los primeros responderán si, te busco! Yo estoy en contacto con Fulano y el otro día encontré a Menganito, sabías que se casó con Pirula? (este sería el caso de Facebook-Chusma!), después de todo esta es una de sus principales características, poder “chusmear” en que andan tus “contactos”.
Pero volviendo a la respuesta de “Tenés Facebook?” : Los segundos (los NO-Facebook, gracias!) responden con las cejas enojadas:
-Facebook? No gracias, no me gusta que todo el mundo este leyendo que hago, que vea mis fotos, o que comente sobre mí!

Y hasta aquí comparto las dos posiciones, pero como para todo, hay que encontrar un equilibrio, no se puede vivir para mostrarse en Facebook (aunque cada vez son más los que lo hacen), pero creo que tampoco es bueno estar fuera, no?
Otro de los comentarios que he sentido de un NO-Facebook-Thanks! es : “Si se han pérdido de vista, por algo será!” pero de todos los argumentos este es el que menos me gusta. Porque muchas veces, la cotidianidad hace que estes junto a personas que hacen de este mundo un lugar mejor pa’vivir (ojo! Hay casos exactamente contrarios, eh? pero recatemos de esta vida, lo mejor!) y luehgo, perdiendo el dia a dia. Es mas dificil poder reencontrarse, ni hablemos si uno de ellos se fue al otro lado del mundo.
La semana pasada, Facebook me “devolvió” una persona con la que tenemos una sintonía especial, con la que he compartido laaaaargas horas de charlas, confesiones y buenos ratos (en realidad, tambien hemos compartido malos, pero sigamos rescatando lo mejor, si?). Luego de autorizarnos mutuamente, ver nuestras fotos, nuestros hijos, etc etc… hemos cambiado direcciones de MSN para poder chatear y después de media horita de chat y algunos correos, he notado que a pesar de las distancias y el tiempo, nuestra amistad es tal cual la recordaba. Cálida, sincera y divertida.
Como le decía por correo : La puta, que vale la pena tener feisbuk!