Colecciones - (Parte 2)
Cuando tenía seis o siete años, me operaron de una hernia, vaya a saber cómo hice para herniarme tan chiquito? pero como era medio indio, no busquemos explicación y vayamos al punto.
La cosa es que ya de pibe tuve que pasar por el cuchillo, así que me operaron y tuve que pasar un par de dias en el hospital, recuerdo que me vinieron a ver un montón de amiguitos y vecinos, y que me trajeron un montón de juguetes que por el post-operatorio no podia usar (un autito con control remoto –de esos de lata, con el volantito en el control… a cable, obvio…- una caja gigante de “Mis ladrillos” que no pude abrir: “para que no se pierdan en el hospital”).
Entre todas estas visitas, recuerdo una señora que me dejó un librito finito para que me lo lea mi mamá a la noche y un muñequito, de esos de trapo con alpiste adentro.
Como era chiquito, lo podia meter en el bolsillo del piyama, asi que andaba con mi muñequito de aqui para allá, lo revoleaba a las otras camas, a las enfermeras, en fin… una verdadera pesadilla. (para el resto del hospital. Yo me divertia como loco!).
Volviendo ya a casa… seguia siempre con mi muñeco en el bolsillo, revoleandolo pa’arriba, atajándolo y volviéndolo a revolear…estaba tan encariñado con las “bestia de alpiste” que mi hermana (aunque ella sostiene que fue un enfermero) le dió un nombre : “Esculapio Sarrascosa”, era un nombre importante, nombre y apellido, pero yo en mi incosciencia infantil, seguia revoleandolo pa’arriba y atajandolo antes que caiga al piso, hasta que un buen día, no cayó…y yo me quede con la nariz apuntando al cielo (muy poetico pero terrible)… Esculapio, no sabiendo volar o quizás cansado de mis malos tratos, decidió irse para siempre, en realidad no se fué al mas allá, sino al “mas acá”, porque se cayó en el techo de Doña Elena, la vecina.
Inútiles fuerón las súplicas: hasta que no volviera su marido, Esculapio se quedaría ahí… lástima que Antonio, volvía los fines de semana.
Esa semana hizo muchisimo calor, llovió y el sol volvió a quemar el techo de chapa donde Esculapio esperaba pacientemente… al final, Antonio volvió, recuerdo clarisima la escena de la escalera que se apoyaba en la casilla de madera, y Antonio que desde arriba caminaba mirando sus pies, para seguir las vigas y no romper el techo. Cuando lo vió, lo alzó y me lo revoleó…

Hoy Esculapio Sarrascosa, a muchísimos kilometros de Buenos Aires, vive una vida feliz en mi bibiblioteca en Turín, alejado definitivamente de las piruetas acrobáticas de su juventud (y la mia).




Ayyyyyyyyyyy, morí con la historiaaaa!!!
Ves por qué te quierooo???
PD: Que nadie se ponga celosa, ehhhh!!
Comment by Flor — September 15, 2009 @ 10:04 pm
blnita historia. Se nota que quieres mucho a tu muñeco-mascota. Linda foto. Un abrazo.
Comment by fernando — September 16, 2009 @ 12:08 am
Me derretì con la historia de tu ESCULAPIO y me matò el nombre!!!!
jajajajajajajaj
Intuyo que yo de peque tuve algùn “monstruo” parecido a ese,sòlo que me peguè a MARTITA mi muñeca pepona de trapo…
P.D.:Me trajiste cantidàt de remembers cuando mencionaste los “MIL LADRILLOS”,creo que tambièn se llamaban “RASTIS”,no??
Yo ademàs de amar esos bloques tan didàcticos,adoraba esperar a que mi padre volviera de sus viajes porque siempre siempre me traìa unos “POKETERS” pa’ la emmmmmmmmvidia (sì,sì,asì con “M” de mucha) jajajajjajajajaaj
BESOTEP
Comment by GABU — September 16, 2009 @ 2:47 pm
Florcita: Apareciste! Pensé que no me querias mas! Ja ja ja!
Fernando: taaaanto cariño que cruzó el oceano conmigo.
Gabu: En realidad el nombre no me gustó nunca, pero bueh… aprendí a quererlo igual.
Los Rastis (para mi) eran los mejores, porque eran de otro tipo de plastico, y cada circulito estaba agujereado, cosa importantissima para jugar en el agua (hacian burbujitas), los MIS LADRILLOS eran de plastico mas duro.
Encontre esto en YouTube : http://www.youtube.com/watch?v=zLEyWOSI6uk&feature=related
Comment by alergicoalreloj — September 16, 2009 @ 3:21 pm
Que linda historia… y quien iba a decir que ahora Esculapio Sarrascosa iba a estar en turín , despues de tanto volar por los cielos
Comment by ornella — September 19, 2009 @ 3:33 am
Ornella: muchas veces me pongo a pensar, que merengue de viaje hicimos!!! imaginate que mañana te tendrias que ir.. que te llevarias? (hacemos un post en nuestros blogs??) Mandame un correo a : alergicoalreloj@hotmail.com una abrazo.
Quien mas se prende?
Comment by alergicoalreloj — September 19, 2009 @ 1:12 pm