Volviendo a Baires, como era mi costumbre cuando vivía allí, dediqué un sábado a entrar en cada libreria partiendo desde Pasteur hasta Florida, siempre con la misma pregunta :
-Busco un libro, editado en el 92 sobre la vida del Negro Olmedo llamado “Eramos tan pobres!” lo tenéssss?.
La respuestas eran de lo mas variadas… búsquedas minusiosas entre pilas delibros amarillentos, librero con mala gana “busca ashhhàa!” -segnalando un canasto de libros rotos- o simplemente un seco “No, esta agotado!”. Era casi gracioso entrar en una libreria, salir, entrar en la que estaba pegada y repetir siempre la misma frase : “Busco un libro, editado en el 92 sobre la vida del Negro..” mi pibe, que se cagaba de risa (irrespetuoso!) me decía.. ahora pregunto yo! (pero el pendex, no tuvo mejor suerte que yo… nada!)
Ya de última, nos turnabamos… preguntaba una vez cada uno! (para amenizar un poco la búsqueda!) habíamos decidido otorgar un premio, pero el resultado era siempre el mismo: nada.
Desolado, volví a la casa de mi hermana a contar mi desventura, pero mi sobrino que se las sabe todas me desafio a buscarlo en el Parque Rivadavia, recuerdo todavia su frase: “Tio! Si no lo encontras ahí, no existe!”.
Organizamos una salidita estratégica al cine, compramos las entradas y en la espera, nos cruzamos hasta el Parque Rivadavia, teniamos una hora. Tranquilos empezamos a preguntar en los puestitos, pero después de un par de negativas, decidimos dividirmos para “optimizar” el tiempo de búsqueda.
Nos encontrabamos cada dos “islas” de puestitos, con cara de culo, porque la respuesta era siempre la misma : NO!
Bajoneados, preguntamos en uno de los ultimos que el frente daba a una placita interna del parque, hasta que una chica gordita, desgreñada, con anteojos ovalados me dijo : Por aca ví que teníamos uno! (uhh! Para que me lo habrá dicho!!).
Estaba que saltaba de alegria!! No lo podia creer, mi sobrino me hacia señas que me calme, pero no podía.. estaba demasiado contento! Yo no entendia el porque, pero cuando me lo hizo ver, se notaba a la legua que estaba mas que leído, era mas que usado… estaba maltratado!
- Cuanto sale? –le preguntó!-
- 12 pesos! –respondió la chica, que a este punto la veía mas linda!-
- No, ni loco, mirá como esta ajado! –le dijo con cara de asco!-
A este punto, yo me queria matar…
-beh, dame 9 pesos.
Nunca entendí, porque no 10… pero la cuestión es que por 9 pesos me estaba llevando “mi tesoro”, lo metió en una bolsita blanca, de esas baratas, sin ninguna publicidad y nos fuimos corriendo (con los minutos contados al cine!).
Llegamos y quedaban todavia 5 minutos de publicidad, por lo que me apuré para ir al baño, visto que deberiamos afrontar dos horitas de film, entre, y recuerdo que el baño no estaba muy limpio que digamos, asi que no queria apoyar el libro en el piso (que asquete!), despues de mirar por aquí y allí, ví que detrás de la puerta había una de esas perchitas para colgar la cartera o el abrigo, así que colgué la bolsita ahí…
Lo peor es que “terminada” la tarea dentro del baño salí… y adivinen que??
(la bolsa quedó detrás de la puerta).